No te vas

Derrepente la tarde está quieta, a veces la noche también.
Y en silencio, ahi donde no hay nadie, yo caigo en un vacío que me devuelve a vos.
Todo se detiene, se suspende en el aire, y yo te vuelvo a sentir.
Y siento que tus brazos me tapan mientras yo toco tu espalda. Que respiro en tu pecho. Que mis ojos te incomodan. Que tus manos me calman.
La cercanía me enciende y tu dopamina me adormece.
Y aunque no sea hoy, aunque no sea ahora, se que estás ahi.
Y vuelvo a la realidad como despertando de un largo sueño, como si no hubiese sido real.
El mundo vuelve a ser, como si me estuviera esperando, como si me tuviera esperanza.