"Otoño/invierno aunque me duela decirlo, aunque me duela septiembre, aunque me quiebre por dentro..."
"Eso que perdimos o eso que buscamos no es tan importante, si no que lo mas importante es seguir en esa búsqueda, por que finalmente esas cosas son las que nos mantienen vivo"

" Infatuación es deseo del momento. Es un grupo de glándulas llamando a otro. La Infatuación se caracteriza por un sentimiento de inseguridad. Estás excitado y ansioso, pero no genuinamente feliz. Tienes dudas molestas y persistentes, preguntas sin respuestas, pequeños cabos sueltos respecto a tu amada que en alguna forma evitas examinar demasiado a fondo. Podría destruir tu sueño.
La Infatuación dice: "Tenemos que casarnos de inmediato. ¡No puedo arriesgarme a perderla!". La Infatuación tiene un elemento de excitación sexual.Si eres honesto, admitirás que es difícil estar en su compañía a no ser que el encuentro termine en la intimidad. A la Infatuación le falta confianza. Cuando ella está lejos, te preguntas si te estará engañando. A veces, hasta lo investigas. . .
La Infatuación puede conducirte a hacer cosas de las que te arrepentirás después."

Te extraño, o algo muy parecido.
Tengo la voluntad constante de tenerte como nunca te tuve.
No entiendo como alguien que es tan poco en mi vida, puede llevarse muchas de esas horas que me pertenecen.
Hay cosas que no llego a entender. Si no me gusta físicamente, si no es como yo lo imaginaba, qué es lo que sigue atrayéndome de él?
Sigo pensando que no es algo que tenga que ver con él, sino que estoy descargando en él, un sentimiento interno que no sabía como salir.
Esto ya me está cansando. Me estoy aburriendo. Necesito terminar con esto, y temo que la solución que creo útil como cierre, no lo sea, y sea en cambio, una manera de aferrarme más.
No lo sé, intentemos.
Tengo la voluntad constante de tenerte como nunca te tuve.
No entiendo como alguien que es tan poco en mi vida, puede llevarse muchas de esas horas que me pertenecen.
Hay cosas que no llego a entender. Si no me gusta físicamente, si no es como yo lo imaginaba, qué es lo que sigue atrayéndome de él?
Sigo pensando que no es algo que tenga que ver con él, sino que estoy descargando en él, un sentimiento interno que no sabía como salir.
Esto ya me está cansando. Me estoy aburriendo. Necesito terminar con esto, y temo que la solución que creo útil como cierre, no lo sea, y sea en cambio, una manera de aferrarme más.
No lo sé, intentemos.

Dale... No me podés tratar así, en este martes medio gris.
La luna es una cosa que se pierde en la penosa madrugada silenciosa del cielo de San Martín.
Todo amanecer que estés acá, con esas ganas de llorar.
La pena es un recuerdo moribundo que se guarda bien profundo en el submundo, inmundo, de mi ser.
Loca, si estás tan sola como yo, yo te comparto este dolor.
Las cosas del destino no se miden con la esencia, ni el idioma de la ausencia que deja tu aparecer.
Es la hora de tomar nota, de pagarte todas las cuotas, de reconocer las derrotas, y la habilidad de perderte.
Todo lo que fui que ya no soy, creo que perdí la conexión de momentos de mi vida.
Si ya no me espera nadie hoy, me gusta perder la dirección.
Mañana es otro día.
La luna es una cosa que se pierde en la penosa madrugada silenciosa del cielo de San Martín.
Todo amanecer que estés acá, con esas ganas de llorar.
La pena es un recuerdo moribundo que se guarda bien profundo en el submundo, inmundo, de mi ser.
Loca, si estás tan sola como yo, yo te comparto este dolor.
Las cosas del destino no se miden con la esencia, ni el idioma de la ausencia que deja tu aparecer.
Es la hora de tomar nota, de pagarte todas las cuotas, de reconocer las derrotas, y la habilidad de perderte.
Todo lo que fui que ya no soy, creo que perdí la conexión de momentos de mi vida.
Si ya no me espera nadie hoy, me gusta perder la dirección.
Mañana es otro día.

Necesitaba esconderte para poder encontrarte, y este era el momento justo. Nadie sospechaba que en realidad estaba entre botellas, ahora vacías, y humo. Podía escaparme y nadie lo iba a notar.
Pero antes necesitaba verificar tu existencia.
Y asé te encontré.
-Estás?
-Estoy...
-Qué estás haciendo?
-Nada de nada, vos pibita?
-Estás solo?
-Si, por?
-Vendrías a San Justo?
-Para que iría?
-Quiero verte, vení y vamos a donde quieras
-A donde quiera?
-Bueno... no sé, pero vení
-Dame motivos
-Quiero estar con vos
-A dónde querés que vayamos?
-No tengo idea
-Querés que te pase a buscar y venis a dormir?
-Quiero.
Quizás algo camufladas, pero tus ganas estaban presentes esa noche.
Fue lindo tenerte una noche más. Amanecer entre tus sábanas me daba esa sensación de seguridad, que me abandonaba de repente cuando me despedías, dejándome vacía.
Y ése es el momento justo donde reaparece la angustia. Es que nada me asegura que te voy a volver a ver. Es que estoy saboteando mi propio plan. Es que el olvido se me hace imposible con la incomparable magnitud de tu presencia.
Es que no me quiero perder. Es que más que querer sentirte, quiero que vos me sientas, que vos me recuerdes y me vuelvas a vivir. Es que no quiero que me olvides. Es que no quiero olvidarte. No quiero que me lastimes, no quiero lastimarme. Pero cómo duele el olvido. Esa melancolía y añoranza de noches pasadas, luchan internamente porque saben que un recuerdo está muriendo en la memoria, y quieren mantenerlo vivo, como a vos, como a mi.
Y te extraño. Me estoy perdiendo en la desilusión, o estoy reviviendo lo que me hace mal.

Alvy Singer
Hay un viejo chiste... Dos mujeres están en un balneario, una de ellas dice: "La comida aquí es horrible". Y la otra dice: "Sí, y las porciones son tan pequeñas".
Así es como me siento en cuanto a la vida, lleno de soledad, miseria, sufrimiento e infelicidad, y todo termina demasiado pronto.
El otro chiste importante para mi... creo que fue Freud quien lo dijo, refiriéndose al subconsciente.
Es éste: "Nunca me haría miembro de un club que tuviese a un tipo como yo".
Ése es el chiste clave en cuanto a mis relaciones con mujeres.
Pero fue genial volver a ver a Annie. Me di cuenta de lo maravillosa que era, y de lo divertido que fue conocerla. Y pensé en aquel viejo chiste:
Un tipo va al psiquiatra y dice: "Doctor, mi hermano está loco, se cree que es una gallina". Y el doctor dice: "Intérnelo". El tipo responde: "Lo haría, pero necesito los huevos".
Bueno, supongo que eso es lo que pienso sobre las relaciones. Son completamente irracionales, locas y absurdas.
Pero supongo que insistimos con ellas, porque la mayoría necesitamos "los huevos".

Once upon a time...
Caradura o no, tenías que ir y enfrentarlo vos. Venís fantaseando con él, desde que lo conocés, y ésta era una oportunidad, y no daba dejarla pasar.
Estaban todos un poco repartidos, y él estaba con sus amigos. No sé que estás haciendo, ¿No te morís de miedo, y de vergüenza? ¿Toda esa sangre que colorea tus pómulos, no te quema?
Loca, te admiro.
- Podemos caminar/ querés acompañarme/ por allá/ vamos/ un poco/ podés venir/ un rato/ te quiero decir algo/ vení/ salí de acá/ caminemos un poco/ por allá.
No sé como carajo entendió lo que le quise decir, entre mi tartamudeo, mi cabeza que no largaba una frase entera, sus amigos que me miraban, su carita, y mi cuerpo que no dejaba de temblar.
- Dale, vamos.
El forro con su sonrisa compradora y esa confianza que no sé de dónde la saca, se paró conmigo, y empezamos a caminar.
Yo ya estaba perdida, hasta ahí había llegado mi plan.
Caminamos a no sé donde, no sé cuanto tiempo, ni cómo. Pero en un momento paramos.
Él es el hombre, pero algo me decía que en esta, yo tenía que poner primera.
Lo miré, y se lo pregunté. (Estaba sobria, y mi caradurés no llegaba al punto de comerle la boca sin previo aviso).
Esperé un segundo, no sé qué espere, porque no me interesó escuchar su respuesta, si es que hubo una... ya no me acuerdo.
Y ahi estabamos los dos, y acá ya no sé qué más poner, porque no sé cómo fue.
No sé qué sentí, no sé si fue más o menos de lo que esperé, no sé cuánto duró, no sé cuánto tocó, ni cómo terminó.
Pero volvimos, entre picos quizás, a donde estábamos, y nos separamos un poco, como si nada, con una sonrisita que se me escapa, y no pude confirmarlo, pero seguramente mi cara era un tomate (Él odia los tomates).
No sé qué dijimos, cómo lo hicimos, ni cuándo, porque no pasó. Pero cuando pueda contestar todos estos vacíos, felizmente lo voy a hacer.
Suerte para mí. Suerte para mi destino.

Suscribirse a:
Comentarios (Atom)