No creo que esto sea digno de establecerse como algo ya superado. Pero existe una ley natural, o algo así, y si vos no la regás, la plantita no crece; si no hay algún factor que fomente el desarrollo de algo, es difícil que este suceda. Y si no te pienso, te olvido.
No sé si es olvido, o una forma menos trágica de recordarte. Si no te mantengo vivo en la memoria, los sentimientos no se desarrollan. Si no mantengo encendida la llama, no me voy a poder quemar. Y aunque no encuentre un buen balde de agua, poco a poco, el viento la va a apagar.
Porque es así, la vida es así, todo tiene un fin, todo es hasta el momento en que no tiene que ser más, porque serían sufribles e insoportables los infinitos, porque si no muere, no nace, y no hay nada más natural que la muerte.
Hoy quiero que esto se desgaste y apague. Quiero no sentir esa culpa, ese sentimiento de estar haciendo algo malo, algo dañino, al recordarte. Quiero sonreír y pensar lo lindo que sos, y lo bien que quedamos separados. Porque sos hermoso en toda tu existencia, pero cerca mío, no servís. La lejanía es la encargada de mantener un deseo introvertido, qué dulce que es! Te quiero a vos, no te quiero a vos con migo.
Y si, ojalá seas feliz, y ojalá te vuelvan a llenar de besos y amor, una y otra vez, porque así tiene que ser, ojalá disfrutes todos los días, y ojalá tus mañanitas estén llenas de Sol. Ojalá dures.
Ya no me dolés más. Empiezo a disfrutarte, queda una huella tuya que agrada, sirve, ayuda, y endulza.
Qué linda forma de encontrarte.
