A veces, o mejor dicho, siempre, hay que ponerle color a la vida. Una vida gris, aburrida, es una perdida de tiempo, una vida sin significado. Siempre va a ver momentos grises, pero siempre va a estar ese que tenga el pincel para llenar tu mundo de color, de alegría. A veces, vos mismo sos el que tiene ese pincel para cambiar las cosas, para alegrar tus días. 