"Otoño/invierno aunque me duela decirlo, aunque me duela septiembre, aunque me quiebre por dentro..."
Capital mundial del desencuentro.
Y hoy no sé bien qué me pasa. Bah, yo creo que sí sé, pero es mucho más fácil un "no sé", que tener que plantearme todo lo que me está pasando, todas mi ganas, mis ganas de todo, o de casi todo, mis falsas esperanzas, mi ideas, mi consciencia, mi todo. Es más sencillo omitir, hacer vista gorda, ser ignorante y tratar de solucionar las cosas así no más, o no tratar de solucionarlas, o por lo menos así parece.
¿Qué me pasa? Tengo ideas. Ideas de vos, ideas de mí misma, ideas de nosotros, ideas de nosotros en situaciones ideales. Me están gustando mucho estas ideas, sueño con estás ideas, y se llevan gran parte de mi tiempo. ¿Tiempo que debería usarlo en otra cosa? Lo uso en mis ideas, mis ideas de vos.
Lo malo de las ideas, es que me empiezan a copar tanto, que me agarran berretines locos de llevarlas a la realidad; de que me chupe todo un huevo y que eso que idealizo, suceda; ganas de sacarme las ganas. Pongo primera, me auto-convenzo, y me propongo verte.
PARÁ, PARÁ, PARÁ... ¿A quién quiero ver? ¿A vos, o la idea que tengo de vos? Porque no sé si vos lo pensaste, pero yo sí, y capaz (¿Qué capaz? Estoy casi segura que es así ) la idea que tengo de vos, es superior, a tu verdadero vos. Lo que quiero decir, ¿te quiero a vos?, esperá... ¿te quiero?.
Puedo decir que en tan poco tiempo no puedo querer a alguien de esta manera, pero todo lo que conozco de vos, todo, tu lado bueno, tu responsabilidad, tu sentido común, me hacen quererte. Esa clase de protección que me das, te siento enorme al lado mío, creo que llegué a admirarte en varios sentidos, ¿por qué?
Este sentimiento de que soy menos que vos, me hace quererte más, quiero que seas más para mí, quiero ser más para vos.Tu sentimiento de poca cosa. Tu vida, tus historias, todo lo que escribiste, tu sensibilidad oculta. Tus adicciones, tu vicios, tus malas costumbres, tu poca paciencia, tu hermosa hermosa humildad, tu autoestima que por momentos parece estar por el piso, y a veces, pide a gritos que la bajen de alguna nube de conocimiento, tu puta costumbre de negar todo y mantener tu opinión, tus pensamientos, y defenderlos como si esto fuera una guerra.Tu rock and roll. Tu forma de hacerte desear, tu forma de entregarte en bandeja, vos haciendo de todo y jurar que no hacés nada. Tus psicopateos, ¿cómo no ser débil?.
Esto que yo veo, y vos negás, me hace quererte. ¿Entonces te quiero? Entonces te quiero... o quiero a alguien así, idéntico a "mí" vos, si es que el verdadero vos no es así.
Aunque, un poco, contradiciendo a Platón, creo que el Mundo de los Sentidos es el real, y que el de las Ideas es dependiente de éste; en mi Mundo de Ideas, estás vos, y una idea siempre va a ser más bella y perfecta, que la que vemos en este mundo. Creo que moriré con las ganas de un ser deseado e idealizado.
Mis ganas serán calmadas con templanza, admitiendo mi idealización, y mi miedo, miedo a vos, a lo que hagas, a lo que pase, a mis contradicciones.
Y si me preguntás, la cuarta dimensión me estafó. Acá hay un error, nos encontramos en un espacio y tiempo que no es el que tiene que ser. Claro que es el que tiene que ser, de lo contrario no sería. Pero digamos, que no es, el que yo quiero que sea.
Con esto me referio a que si yo fuera más grande, tendría otros recursos para verte (no me quiero escusar, sé que hoy los tengo), tendría menos problemas, menos complejos, no tendría a mi conciencia carcomiendome la cabeza, hechándome la culpa por no saber aguantar mis ganas, y las tuyas...
Mi todo soy yo, y si vos formás parte de mi todo, está bien, pero si empiezo a tener esperanzas sin sentido, o bajones de ánimo, por vos, ya no está todo bien. Claro que depende de mí, y de nadie más, pero si yo no lo puedo controlar con vos, tengo que hacerlo sola, y hacerlo sola, incluye un vos ausente, aunque sea en la medida en que mis ganas de vos me dejen apagarte, porque sí, cuesta apagarte.
Siempre tengo una escusa para encontrarte, para pensarte, para leerte, y releerte, siempre tengo una escusa para saber de vos, porque hay algo de tu todo, que no llego a decifrar qué es, que me hace mejor, que me resulta necesario. Aprendí, en menos de un mes, a depender de vos, y ahora no quiero irme sola, ¿por qué? no sé... sí sé, quizás sea porque me haces sentir más segura con migo misma, porque alguien que para mí es tan grande, y lógicamente, no me refiero sólo a un tema de edad, se intereza, mínimamente, en mí, de la manera que sea, aunque me vea solo como una pendeja con la que puede llegar a estar, y nada más, me ve, y eso es lo que me gusta/gustaba de él, que me veía, y me hacía sentir bien, viva. ¿Te das cuenta que tan bajo debe estar mi autoestima, que algo así, en tan poco tiempo, se me vuelve necesario? Y yo que intento mentirme, comparándome con otros.
Y vuelve el sentimiento de inferioridad que me deja con su enorme presencia.
Que esto no siga avanzando, por el amor de algun ser superior, que se apaguen estos deseos, con la resignación.
Tal vez no tenga que pensarlo más, como si fuera tan fácil... Ahora elijo seguir sabiendo de él, sin que él sepa de mi, por lo menos hasta que la vida decida cruzarnos por la ciudad (Capital mundial del desencuentro). Vida apurate!
Mientras tanto, sigo acá. Cualquier cosa me avisan che!
Cambio y fuera.
